discusiones de pareja

Discusiones de pareja, mi razón por delante

¿Os ha pasado alguna vez, en algunas discusiones de pareja, esto que sabéis que tenéis la razón al cien por cien pero no hay forma de hacérselo ver?

En Alegra psicólogos Málaga y Puente Genil,  este mismo hecho tan cotidiano se da en muchas ocasiones dentro del despacho, en terapia de pareja.

Cuando pensamos con toda seguridad eso de “es que yo llevo la razón”, es muy común que la situación acabe o bien aburriéndonos (por ejemplo: “mira da igual déjalo”) o bien provocando un enfrentamiento mucho mayor de lo que en realidad merece.

Os contamos algo muy básico que no tenéis en cuenta en esos momentos:

Vuestro ímpetu incondicional en defender  vuestra razón hace incompatible que empaticéis con vuestra pareja y por consiguiente, elimina también la posibilidad de acabar la conversación con éxito para ambas partes.

Y ahora, la buena noticia:

Siempre habrá un lugar en el que podéis encontraros de nuevo, en vuestras emociones.

Esto no es muy común en nosotros porque en nuestra profesión no debe hacerse, pero… ¿Nos permitís unos consejillos? Si notáis que la conversación empieza a distanciaros, que no encontráis un punto en común, parad y haceos las siguientes preguntas:

  • “¿Verdaderamente nuestra opinión diferente, como personas diferentes que somos, tiene que dañar a la pareja?”
  • “¿Podemos afrontar este problema unidos a pesar de pensar diferente sobre él?”
  • “Entre tanta diferencias de opinión… ¿Cuál es el punto en el que coincidimos los dos?”
  • “¿Estaremos interpretándonos bien? Puede que necesite saber más de los argumentos de mi pareja para entenderlo/a…”
  • “¿Dónde quiero poner este problema, entre nosotros dos o delante nuestra?”
  • “¿Podemos aprender algo de esta situación como pareja?”
  • “¿Valoro la energía de mi pareja para luchar por lo que considera lo correcto?”

Qué curioso esto de la Terapia de Pareja ¿verdad? Se suele pensar que hay que tener problemas muy grandes para acudir a ella y fijaos en qué cosas tan rutinarias consiste este asesoramiento. Las discusiones de pareja no tienen que tener un mal final.

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