Las características de personalidad son, en parte, innatas y, en parte, adquiridas. Podemos decir que tenemos ciertas predisposiciones genéticas, pero el ambiente termina de ejercer un efecto moldeador incuestionable.

Desde Alegra Psicólogos Málaga y Puente Genil, observamos que tanto en la población clínica, como en la general, hay una característica que se está haciendo notar con fuerza en las personas. Hablamos de la autoexigencia.

A nivel sociológico, cualquiera puede percibir, en un análisis básico de la nuestra sociedad actual, que en este mundo globalizado, de tendencia capitalista mayoritaria, cada minuto es oro, siendo un “insensato” todo aquel que no organice cada segundo de su vida para aprovecharla de una forma útil y tangible (entiéndase la intención sarcástica).

“Un “insensato” es todo aquel que no organice cada segundo de su vida para aprovecharla de una forma útil y tangible”

En ese paradigma nos estamos criando. Nos adaptamos como podemos. Sin embargo, muchas personas ven como se juntan estas condiciones de vida con esa predisposición de la que hablábamos antes, surgiendo lo que denominan autoexigencia.

A priori, una adecuada autoexigencia nos permite alcanzar resultados elevados, incluso excelentes en diferentes áreas. Pero a menudo, disfrazamos de autoexigencia lo que en realidad es una búsqueda incansable de la perfección en cada paso que damos.

Nuestra conducta se va volviendo rígida, inflexible. Con ella, nuestros valores, nuestros hábitos, nuestros principios. Terminamos dándonos cuenta que todo lo que no de la medida exacta que nos hemos propuesto en nuestra cabeza, no resulta válido.

“A menudo, disfrazamos de autoexigencia lo que en realidad es una búsqueda incansable de la perfección en cada paso que damos”

La consecuencia de ésta forma de vivir la vida es una sensación de frustración constante. Generalmente, las personas que utilizan esta fórmula, suelen tener rachas exitosas, que terminan llegando a un abismo de insatisfacción por no mantener lo que es imposible, una constante perfección en todo lo que hacen. La ansiedad termina llamando a sus puertas, porque la necesidad de control que experimentan, no puede ser satisfecha, y culminan con un estado de ánimo muy afectado.

Alegra Psicólogos Málaga y Puente Genil, ayuda cada semana a distintas personas con ésta problemática, porque como se dijo al principio, el ambiente moldea nuestras predisposiciones, y al igual que lo hace en ocasiones para crear malestar, sin duda podemos generar lo contrario. PIDE TU CITA y te ayudaremos a mejorar tu calidad de vida.