
Psicólogo y psiquiatra, diferencias

Dos figuras que a menudo se confunden son la del psicólogo y psiquiatra. No sabemos si esa confusión se da en tu caso pero es importante entender la diferencia entre psicólogo y psiquiatra para que puedas, en caso de necesidad, acudir al profesional mas oportuno. Desde Alegra psicólogos Málaga y Puente Genil, te ayudamos.
En el caso del psiquiatra:
- Los psiquiatras son médicos de profesión. Han estudiado la carrera medicina y luego han cursado la especialidad de psiquiatría.
- Como médicos, ponen el foco en detectar síntomas para que al agruparlos, den como resultado un cuadro que de lugar a un diagnóstico.
- Al tener un diagnóstico, establece un tratamiento que se basa en la toma de fármacos, si bien en algunos casos, pueden llegar a utilizar el consejo terapéutico, pero a no ser que el psiquiatra en cuestión haya hecho formaciones extra para hacer terapia, su tratamiento en farmacológico.
- Normalmente las consultas de los psiquiatras tienen una frecuencia más amplia, ya que si no usan terapia, su trabajo consiste en mandar determinados fármacos para reducir o suprimir los síntomas y posteriormente, ir reajustando las dosis, según como evolucione el paciente, para lo cual, hace falta que transcurran semanas y se puedan evaluar los efectos en el tiempo.
- El tratamiento finaliza cuando los síntomas desaparecen o cuando se reducen, en los casos en que por diagnóstico, no esté previsto que desaparezcan del todo. Serían casos crónicos.
- No se evalúa si la persona queda más o menos preparada para la próxima vez que puedan surgirle los síntomas. Simplemente se trabaja para hacerlos desaparecer en el momento.
En el caso del psicólogo:
- Los psicólogos son profesionales sanitarios. Han estudiado la carrera de psicología y después han realizado estudios formativos de especialización en psicología para la práctica clínica.
- Evalúan de forma profunda los síntomas presentes, investigan sus posibles causas, e intentan establecer qué los mantiene. Si bien el diagnóstico se realiza, queda en un segundo plano a favor de dar importancia al contexto y recursos actuales de la persona. No solo se quedan en el qué pasa, sino que se trabaja para entender el por qué, qué ha influido, cuales son las consecuencias, y cuales sus mantenedores. La visión es mucho más amplía por lo que el trabajo es más extenso, y los cambios que provoca, mucho más estables y duraderos.
- El tratamiento comienza al proponer unos objetivos a alcanzar, que suelen contener la reducción o desaparición de síntomas. El modo de hacerlo es a través de la realización de sesiones de terapia donde se enseña al paciente nuevas herramientas y formas de actuar distintas a las que tenía para provocar cambios.
- Las sesiones suelen tener una frecuencia semanal que asegura el entrenamiento y el tiempo necesario para generar los cambios.
- La terapia finaliza cuando se consiguen los objetivos que se habían propuesto al principio. Dichos cambios suelen conllevar la desaparición del malestar con el que había llegado a terapia, y una mejora significativa en su preparación para enfrentarse a lo mismo que le sucedió y le provoco el problema, y a otras muchas cuestiones que pudieran aparecer posteriormente.
- La persona que termina el proceso es, literalmente, alguien mejorado respecto a la que comenzó.
Ambos profesionales son necesarios y tienen su lugar específico de trabajo dentro de las necesidades de las personas. Los mejores tratamientos se dan cuando los psicólogos y los psiquiatras trabajan de forma conjunta en un mismo caso, teniendo comunicación constante sobre la evolución del paciente. Muestra de ello es que en Alegra psicólogos Málaga y Puente Genil, contamos con una psiquiatra con la que te podemos atender de forma inmejorable desde ambas profesiones.


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