Es el grupo de edad más numeroso en la psicología clínica. En la adultez surgen todo tipo de problemas. Pero la responsabilidad de los mismos, la gravedad de sus consecuencias, la presión enorme y el cortísimo espacio de tiempo con el que se suele contar para intentar resolverlos, marcan la diferencia en la dificultad con los problemas de los niños o de los ancianos.

Cuando a un adulto le llega un problema, debe conjugar todos los factores anteriormente nombrados y eso no siempre resulta posible. La persona no es ajena su ambiente, y como tal, debe aprender a vivir en él, a luchar contra él, a afrontar cada golpe que intente lanzarle y lo más difícil, a disfrutar de él.

Hay personas que a partir de su historia de vida, han desarrollado herramientas, técnicas, estrategias para enfrentarse a los problemas y con ellas, han sido capaces de superar las dificultades y disfrutar de su entorno. Sin embargo, no a todo el mundo le confluyen las especiales circunstancias que permiten gozar de una buena vida, siendo entonces cuando se ven superados, inundados, sobrepasados, y en definitiva, impotentes ante lo que les sucede.

Llegados a éste punto, se suele reaccionar de diversas formas:

  • Decides ponerte en manos de un profesional.
  • Ó sigues con las mismas estrategias que no funcionan hasta tocar fondo, dejando que el problema se enquiste.
  • Ó acudes a un profesional obligado por familiares o amigos, sin mucha confianza en el resultado final de tal proceso.
  • Ó acudes a un profesional esperanzado en que al igual que una pastilla que quita el dolor, un terapeuta te dé una técnica que quite el sufrimiento.

En cualquiera de las circunstancias anteriores, los psicólogos entramos a jugar un papel muy importante como profesionales. Analizamos el problema por el que vienen a consulta a nivel de causas, consecuencias y mantenedores, proponiendo a continuación un trabajo en el que terapeuta y paciente se comprometerán en un proceso que llevará a la persona a entender su problema, a cambiar los pensamientos y conductas que estén provocando el problema, y a conseguir unas estrategias ó herramientas que le servirán de por vida para éste y cualquier otro problema que le pueda surgir.

Los principales problemas que más se dan en la actualidad son:

  • Depresión ó problemas con el estado de ánimo.
  • Ansiedad mostrada de muy diversas formas.
  • Alteraciones de la alimentación.
  • Problemas conyugales y de pareja.
  • Problemas laborales y de desempleo.
  • Problemas con la autoestima.
  • Rupturas de relación.
  • Insomnio.
  • Adicciones.

Existen muchos otros, pero éstos se dan con más habitualidad. Y todos ellos tienen algo en común. La solución ó como mínimo, la mejora hasta nivel no problemático de la situación está siempre en la propia persona, en sus pensamientos y en sus acciones. Por tanto, la posibilidad de recuperación es muy grande a partir de la implicación en el tratamiento del propio cliente.

Por todo ello en Alegra Centro de Psicología nos identificamos con la siguiente frase de Aldous Huxley: “La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede”.

 

Alegra Psicología

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