Enseñar valores a sus hijos

En cada ocasión que desde Alegra, Centro de Psicología tenemos la oportunidad de impartir una escuela de padres o un taller sobre cómo podemos educar a nuestros hijos planteamos la misma pregunta: ¿Cuál es la principal diferencia que se ve entre la educación de hace unos años y la educación que se da en nuestro día a día? La respuesta suele ser muy similar: “antes, dar un tortazo a tu hijo (e incluso el profesor al alumno) era mano de santo. Ahora, por eso mismo, te pueden denunciar. Así no se puede”.

Evidentemente, esa es una diferencia, que muchos padres toman algo muy restrictivos para ellos, ya que no tienen esa arma para “educar”. Desde nuestro centro, vemos que hay un cambio mucho más grande y profundo entre ambos tiempos. ¿En qué estamos educando? Hace unos años, nuestros padres y abuelos, dentro de lo autoritario que era el modelo, se educaba para enseñar valores a sus hijos: responsabilidad, respeto, esfuerzo, constancia,… ¿nos suenan? A día de hoy, mientras nuestro hijo saque buenas notas y cuando esté en casa, no haga mucho jaleo…nos conformamos.

Realmente, desde Alegra, Centro de Psicología creemos que nos estamos equivocando. Debemos volver a antiguos hábitos en cuanto a que los hijos pueden realizar tareas y actividades que les ayuden a crecer como personas autosuficientes y aprendan que para conseguir un objetivo es necesario un esfuerzo previo. Por esto, hoy os enseñamos cómo podemos enseñar valores en casa como el esfuerzo. Dinámicas muy sencillas del día a día pueden ayudarnos a conseguirlo:

–    Explicarles a los niños qué es el esfuerzo y por qué es importante esforzarse. Debemos enseñarles que todo esfuerzo tiene su recompensa, independientemente del objetivo propuesto. Si nos esforzamos, lo conseguiremos.

–    Debemos propiciar situaciones en las que deben esforzarse para llegar a un objetivo. Aquí es muy importante jugar con reforzadores, que hagan que se motive para volver a realizar la actividad o tarea. Siempre reforzando el esfuerzo, sin fijarnos en el resultado posterior.

–    Es muy importante que enseñemos a nuestros hijos las dos cara de la moneda de la vida, con esfuerzo podemos conseguir lo que nos propongamos. Pensando que ya nos llegarán las oportunidades y que estando quietecitos llegaremos lejos,… será difícil de conseguir los objetivos que nos marquemos. En definitiva, no debemos sobreprotegerlos.

–    ES MUY IMPORTANTE: tenemos que dar ejemplo. Somos su mayor punto de referencia. Estamos enseñando a nuestros hijos a que se esfuercen. ¿Qué mejor forma de demostrárselo que predicando con el ejemplo? Qué nos vean esforzándonos por conseguir el éxito en una de nuestras propuestas es la mejor forma de que se animen a hacerlo ellos.

Terminamos planteándoos una pregunta: ¿Qué queremos para nuestros hijos? ¿Qué estén calladitos o que sepan desenvolverse en la vida? Enseñar valores a sus hijos es la mejor forma de responderla.

¿Dieta estricta o régimen bien construido?

En nuestra sociedad ¿quién no se ha propuesto, habitualmente para empezar el día de año nuevo, comenzar una dieta para alcanzar su peso ideal? Lo cierto es que es extraordinariamente frecuente que las personas comiencen y abandonen dietas con relativa facilidad. La razón o razones pueden ser muy evidentes. Esas dietas, casi siempre se forman de pseudoconocimientos que hemos ido adquiriendo aquí y allá. “Tal alimento es el demonio”, “ésta infusión es milagrosa”, “el pan y la cerveza engordan mucho”, “la piña hace que expulsemos las grasas”….si se me permite la expresión, hacemos un batiburrillo de datos y conformamos una dieta, normalmente muy estricta en lo que a alimentos, cantidades y variedad se refiere. Suele conllevar un esfuerzo titánico mantenerla. Y además, en no pocas ocasiones, nos encontramos con una ausencia de resultados en los tiempos esperados.

Por tanto, mejor ¿dieta estricta o régimen bien construido? En las dietas se puede decir que fallan los conocimientos sobre alimentación (cantidades, grupos de alimentos, mitos infundados, etc), la motivación (que se agota si se basa en un mal objetivo como el físico), la constancia (si el nivel de restricciones es muy alto agotamos nuestra voluntad) y los tiempos propuestos (que son diferentes en cada persona y nunca deben ser a corto plazo).

Desde Alegra Centro de Psicología, basándonos en las investigaciones y en nuestra experiencia con las personas, mostramos que la verdadera solución está en entender el cambio en la alimentación como un verdadero cambio en nuestras costumbres. Por eso, lo llamamos régimen alimenticio. Porque es algo que no se incorpora de forma eventual. Será nuestra manera de comer a partir de ese momento.

La forma de alimentarnos que proponemos incluye saber qué se come, por qué se come eso y no lo otro, cuándo se come y cuando no, con qué objetivo (no puede, ni debe ser otro que la mejora a largo plazo de nuestra salud), sabiendo claramente cuáles deben ser los límites en los alimentos más problemáticos, pero dejando un margen para comerlos habitualmente, y proponiendo pocos plazos temporales, debido a que nuestro cambio se pretende llevar a cabo para siempre, por lo que resulta poco convincente esperar nada “para el mes que viene”

La conclusión a la que debemos llegar es que una dieta nos llevará ineludiblemente al fracaso, y un régimen bien construido nos puede cambiar la vida para siempre.

El cuarto socio de Alegra

Desde que Alegra Centro de Psicología comenzó su andadura sois muchos los que ya sabéis que somos tres los profesionales que os atendemos, hoy en este post, queremos reconocer que en más de una ocasión hemos sido cuatro.

El cuarto socio de Alegra siempre ha tenido mucho interés en estar entre nosotros, pero con el que nunca hemos compaginado y siempre hemos querido que se quedase fuera del proyecto. Ahora estamos comprobando que  el mismo individuo está  intentando también ser vuestro acompañante en rutina y sin llegar a ser muy criticones queremos advertiros: EL ESTRÉS.

Seamos sinceros, este cuarto individuo no es tan malísimo, tiene sus cosas buenas como todo, además de sacarnos de situaciones de emergencia vital, nos ayuda a mejorar el rendimiento al darnos un plus de atención y de energía en ciertas ocasiones (FASE 1, ESTIMULACIÓN). Pero hasta cierto punto, puesto que a partir de un nivel de estrés no hay ya mejor rendimiento (FASE 2, RESISTENCIA). Y aún peor, si no pongo remedio podemos llegar a mencionar aquella frase de “no sabía lo que podía llegar a hacerme el estrés, hasta que lo hizo” (FASE 3, DESGASTE).

Estos son algunos de los síntomas de aquella persona que sí haya aceptado a este acompañante:

  • Digestiones difíciles, intestinos tocados, dolor en la zona lumbar, colesterol alto, trastornos musculo– esqueléticos, afectación del sistema inmune y del aparato reproductor, dormir mal, estar mentalmente enganchado al trabajo o constantemente planificando el futuro.
  • Se preocupan demasiado de ellos mismos y pierden la visión de lo que hacen los demás.
  • Se empieza a perder la capacidad de decidir por sí mismo/a.
  • El estrés hace que la vida se viva como una lucha por sobrevivir. Nos hace que vivamos en tensión, con prisa para todo, sin poder disfrutar de muchos momentos bonitos de la vida.

¿Te identificas con alguno? No eres una mera víctima, tu papel activo frente al estrés es crucial y puedes hacer algo contra esto a partir del momento en qué lo decidas. Valora las situaciones adecuadamente, busca habilidades para afrontarlas y si es necesario, toma medidas en cuanto a tu entorno.

Nosotros teníamos claro que el mejor equipo era el de tres, que el cuarto socio de Alegra debe quedarse fuera. ¿Cuántos compañeros quieres tú?

Mi hijo es tan bueno que nunca molesta

Existen cientos de miles de familias en nuestro país que por una razón u otra cuentan a sus familiares ó amigos que: “mi hijo es tan bueno que nunca molesta”. Efectivamente es cierto que hay innumerables motivos, ya sean educativos, escolares, temperamentales, etc, que hacen que muchos niños entren dentro de esa engañosa categoría llamada “buenos”.

Sin embargo, lo que en éste artículo nos ocupa y preocupa, dentro de la realidad que vemos a diario en nuestro Centro de Psicología Alegra, son los motivos que inoportunamente malinterpretan los padres pensando que les ha tocado la lotería con su hijo, pero que muy al contrario, significan que el niño se está malcriando.

Queremos ser específicos para que los padres que lean el artículo puedan entender a qué nos referimos. Si mi hija se sienta delante de la tele durante horas y no da un ruido, deberíamos preocuparnos. Si mi hijo se mete en su cuarto a jugar a su consola, y no sabemos de él en las siguientes tres horas, deberíamos preocuparnos. Si mi hija está en un rincón del sofá toda la tarde sin hablar en ningún momento o utiliza monosílabos para contestar, pero vemos que no ha soltado el móvil, deberíamos preocuparnos. Y sin ninguna duda, si mi hijo pasa horas y horas delante del ordenador una vez terminados sus deberes, desde luego deberíamos preocuparnos.

En todos los casos anteriores debemos ser sinceros con nosotros mismos. Es muy cómodo para cualquiera no tener que estar pendiente o en constante interacción con nuestro hijo, pero es la única forma de asegurarnos que no cae en problemas tan importantes como el TDHA, fobia social, adicción a las nuevas tecnologías, depresión, problemas de memoria, motivación, concentración y un largo etc. Por todo esto, realmente ¿”mi hijo es tan bueno que nunca molesta”?

En Alegra invitamos a los padres a entender que la interacción con sus hijos es la mejor fórmula para educarlos y guiarlos en su crecimiento como personas. No se confíen ni se conformen con “niños buenos”, formen a grandes personas.

El amor y las matemáticas

¿Utilizarías las matemáticas para encontrar a tu pareja ideal? Existen multitud de algoritmos que nos ayudan a encontrar las persona más afín y poner de relieve una gran relación entre el amor y las matemáticas.
Desde Alegra, los psicólogos que formamos el equipo tanto en Málaga como en Puente Genil, hemos comprobado que cierto nivel de estructuración a la hora de buscar pareja es importante para aumentar las probabilidades de éxito futuro. Es decir, para que, una vez hemos encontrado a esa persona, sea posible mantener prolongadamente esa relación.
El siguiente artículo nos muestra diferentes perspectivas al respecto, pero sin duda, la más recomendable es empezar por conocernos lo suficiente como para tener claro qué es lo que queremos.
Aunque a todos nos surge la duda ¿verdad? ¿Qué relación habrá entre el amor y las matemáticas?

El amor y las matemáticas: http://bit.ly/1PWtrMQ

Mindfulness para mejorar la atención

La atención es la piedra angular de cualquier función mental. Dicho de otra forma, no podemos pensar sin atención, no podemos memorizar sin atención, no podemos concentrarnos sin atención, no podemos planificar sin atención. Todo lo que nos resulta fundamental y necesario en nuestro día a día, requiere atención. Por tanto, cualquier aspecto que se desee mejorar, pasa ineludiblemente por mejorar precisamente la atención.

Actualmente, las investigaciones de medio mundo nos informan que no existe forma mas recomendable de trabajar esa capacidad mental que mediante el Mindfulness. En el artículo que os proponemos a continuación se muestran, brevemente, algunos principios básicos y resultados ya demostrados de experimentos que se han llevado a cabo sobre el Mindfulness para mejorar la atención.

http://bit.ly/1A084iX

Crisis de ansiedad en el deporte

¿Recordáis el caso del jugador de fútbol Kiko Femenía el día de su debut? Este chico, una gran promesa del fútbol profesional sufrió una reacción de su cuerpo tan molesta como habitual en este tipo de ocasiones: un ATAQUE de ANSIEDAD.

Os dejamos un vídeo de ese mismo día. ¿De qué formas creéis que se puede evitar este tipo de manifestaciones? ¿Cómo se pueden solucionar una vez aparecidas?

Si eres deportista, opositor, o sufres en aquellas situaciones de alto rendimiento, ponte en contacto con nosotros, te podemos ayudar!!!

¿Sabemos los padres utilizar los grupos de Whatsapp del cole? Recomendaciones para ello.

El boom de las nuevas tecnologías en la sociedad actual ha sido tal que, en muchas ocasiones, nos vemos desbordados por ellas. A todos nos gustan aquellos artilugios o nuevos sistemas que nos facilitan la vida, nos proporcionan información al instante e incluso nos permiten poder hablar con quién queramos a cualquier hora, no solo cerca de nuestro lugar, sino en cualquier parte del planeta Tierra. En rasgos generales, todo esto es maravilloso, puesto que es mucho más sencillo acceder a cualquier tipo de servicio cómo y cuándo se quiera. El problema llega cuando hacemos un mal uso de estas geniales nuevas tecnologías. Precisamente esto ocurre en la mayoría de ocasiones en los ya famosos grupos de Whatsapp del cole, más bien, de los padres del cole.

Ocurre que hace unos años, la forma de transmitir las noticias entre el colegio y los padres de sus alumnos era mediante carta entregada a los niños para llevarla a casa, mediante llamada del profesorado directamente o incluso a través de una reunión los lunes por la tarde en el aula donde imparten clase cada día. Como hemos comentado anteriormente, la llegada de las nuevas tecnologías ha cambiado nuestra forma de acceder a la información y por supuesto, también a la información del colegio. A día de hoy, raro es el padre o la madre que tiene a su hijo en edad escolar (preferentemente infantil, primaria o primeros cursos de la ESO) que no está inmerso en un grupo de Whatsapp con los demás padres de la clase de su hijo. Estos grupos están muy bien si sabemos hacer un buen uso de ellos. El problema es que, inconscientemente, no lo hacemos: atacamos al profesorado, entramos en disputa con otros padres, nos hacemos la agenda de nuestro propio hijo y le llevamos las tareas, los exámenes, los trabajos, las quedadas,…

Todas estas malas prácticas que comentamos hacen que los padres se encuentren en un estado de agitación y nerviosismo continuo por: “mi hijo va peor que sus compañeros”, “no se entera de nada”, “éste profesor es que lo tiene enfilado”, “este padre siempre intenta quedar por encima de los demás”,… Todos estos elementos son negativos, pero si nos ceñimos a la repercusión en el crecimiento y en la maduración de nuestros hijos, lo más grave es: ser la agenda de nuestros hijos.

Siendo la agenda de nuestros hijos estamos dejando de lado la enseñanza de algunos de los valores más importantes que los niños deben adquirir cuando están en edad escolar. Esfuerzo, responsabilidad, compromiso, respeto, sinceridad, honestidad,… podría seguir enumerando valores que estamos dejando de lado con estas prácticas. Resulta que no sólo influimos en este tipo de valores, sino también en ciertas respuestas cognitivas como la atención, la cual no se ejercita, ya que cuando llegan a casa, mamá o papá sabe perfectamente los deberes que tiene que hacer y los exámenes para los que tiene que estudiar, incluso aquellas partes de la materia que no son muy relevantes y, por lo tanto, pueden omitir.

Desde Alegra, Centro de Psicología queremos daros algunos consejos de cómo utilizar los grupos de Whatsapp del cole para el beneficio de los más pequeños de las casas:

  1. Envía y recibe información sin juzgar la misma. Simplemente entérate de lo que se anuncia. Intercambia información útil para los pequeños.
  2. Respeta la intimidad de los niños. Como padre no tienes por qué saber absolutamente todo sobre tu hijo. Deja que aprenda a solucionar sus propios problemas dentro de su edad.
  3. No hagas comentarios negativos sobre el profesorado, padres o demás alumnos. Sé lo más neutral posible con respecto a este tema. Nada de comentarios como: “no me gusta como da clase este hombre”, “esta mujer manda demasiados deberes, así no tienen tiempo para nada”, “con este profesor es imposible”,…
  4. Cuando se reciba una información, tómate un tiempo para pensar sobre esa información, en muchas ocasiones puede estar sesgada por la frustración de la persona que lo escribe.
  5. No compartas en el grupo ningún tipo de contenido privado.
  6. No difundas rumores. Como hemos comentado, solo da información útil para los demás.En resumen, el pequeño debe aprender que las responsabilidades de clase son cosa suya, que les va a servir como aprendizaje y seguir avanzando en su vida. De nada sirve, que sobreprotejamos a los niños, ya que así estamos alimentando personas que el día de mañana tendrán continuos conflictos y mala conducta incluso llegando a agresiones con sus propios padres.

En resumen, el pequeño debe aprender que las responsabilidades de clase son cosa suya, que les va a servir como aprendizaje y seguir avanzando en su vida. De nada sirve, que sobreprotejamos a los niños, ya que así estamos alimentando personas que el día de mañana tendrán continuos conflictos y mala conducta incluso llegando a agresiones con sus propios padres.

Utilicemos los grupos de WhatsApp del cole para beneficiar el buen crecimiento de nuestros hijos.

Clases de apoyo para primaria y secundaria

Desde Alegra, Centro de Psicología tenemos el placer de presentarles la nueva rama de servicios que estará disponible a partir del 1 de octubre de 2015 en nuestro centro de Málaga.

CLASES DE APOYO PARA ALUMNOS DE PRIMARIA Y SECUNDARIA

Estas clases de apoyo serán llevadas a cargo de profesores titulados con el respaldo de los profesionales en psicología infanto-juvenil de Alegra, Centro de Psicología. Los grupos serán formados por un máximo de 5 alumnos para garantizar la mejor atención a cada uno de ellos.

Póngase en contacto con nosotros e infórmese sin compromiso sobre las clases de apoyo en el 951 40 52 66 o escribiendo a info@alegrapsicologia.com

¡El aprendizaje de sus hijos en las mejores manos!

Carta: “A mi yo de ayer”

CARTA:

A MI YO DE AYER

 Todavía me sorprende el poco razonamiento que a veces tenemos las personas y cómo se pierde la lógica y la coherencia cuando menos lo esperas, y en los aspectos que menos esperas.

Mi vida ha cambiado desde hace dos años atrás, no se si para bien o para mal, pero ha cambiado, y lo importante es que he aprendido de esto. La manera en la que yo veía hace cuestión de un año y medio, o poco más, el tema de la salud, el físico, la alimentación y el deporte, eran totalmente diferente a la de ahora.

En cuanto a la alimentación, es lo primero que utilice a mi favor para conseguir mi objetivo, estar delgada. Fue el aspecto que más dañado se vio ya que en cuestión de tres o cuatro meses, lo que antes me encantaba y disfrutaba, ahora pasó a ser algo que yo veía innecesario. La comida para mí tenía poca utilidad, y acabé alimentándome diariamente de café, fruta, lechuga y aquello que viera con el mayor déficit de grasa y cocinado de la manera que veía que menos calorías produjese.

Pasó a ser algo obsesivo, cuando me vine a dar cuenta me pasaba el día temerosa de que llegara la hora de comer o que a mi cuerpo le pareciera dar señales de que necesitaba alimentarse. Intentaba comer y cenar lo más temprano posible para que a mi cuerpo le diera tiempo a quemar lo poco que había comido antes de irme a dormir. Me parecía una locura comer en algún sitio fuera de mi casa o comida basura, no quería ni imaginar cómo estaba hecha la comida y cuantas calorías podía tener una hamburguesa o una pizza, contando con la vergüenza y el mal estar que me provocaba comer en público. Dejé incluso de relacionarme tanto como antes y el ocio y la diversión pasaron a un segundo lugar, salvo en las ocasiones que podía lucir mi “perfecto cuerpo”, y aun así no me sentía del todo a gusto porque quería más y más, más delgadez a pesar de cualquier cosa.

El deporte paso de ser algo divertido y entretenido, a algo obsesivo. En menos de seis meses se convirtió en una obligación y una necesidad. Llegaba a correr dos veces al día, por caminos bastante duros y recorridos bastante largos. Me sentía muy orgullosa de ello ya que, junto con la alimentación, creía controlar mi peso perfectamente. Además de esto, aprovechaba cualquier situación para ejercitar mis piernas o vientre, no podía estar parada sabiendo que mi cuerpo no iba a quemar grasa, e incluso hacía ejercicio de manera disimulada en el autobús de camino a la universidad o en el trabajo.

El objetivo principal y único era mantenerme delgada, e incluso adelgazar más, aun reconociendo que no estaba bien de salud ya que cuando hacía excesivo deporte me encontraba algo débil, pero como es lógico lo veía normal en esa época, era algo que “tenía” que sufrir para tener el cuerpo que yo quería.

En cuanto al físico, no entraba en mi cabeza otro que no fuera un cuerpo que pesara más de 50kg. El cuerpo perfecto era aquel en el que se marcaba cada hueso de la cadera, clavícula, espalda, etc. con una musculatura fuerte y bien vista estéticamente. Me sentía orgullosa de que la ropa me quedase grande, de la delgadez que me decía todo el mundo que tenía. Mi cuerpo era demasiado delgado, pero aún así yo consideraba que el físico perfecto era estar más delgada aún.

Por último, la salud en general, visto lo visto parece que me importaba muy poco. Sabía que estaba mal de salud en diferentes aspectos, psicológicos y físicos, pero era algo inferior comparándolo con la importancia del físico y la delgadez.

Ahora puedo decirle a mi yo de ayer que la salud es lo más importante. Y lo digo de verdad. Me he dado cuenta que es la base de cualquier persona, incluso la clave de la felicidad. La clave de la felicidad porque, parándome a pensar, he descubierto que si tienes una buena alimentación y un deporte saludable, tienes más posibilidades de estar bien psicológicamente, por lo que puedes afrontar cada cosa y cada día con más fuerza y ganas, ya sean aspectos más o menos agradables. Si afrontas cualquier situación de la mejor manera tendrás más posibilidades de acertar y tomar mejores decisiones, te sentirás a gusto contigo mismo y no tendrán unas cuantas preocupaciones menos que la salud trae consigo.

Ahora por buena alimentación entiendo, y comparto, que es aquella que sea equilibrada, aportando todo tipo de nutrientes a tu cuerpo, con la que te sientas más a gusto según tu tipo de vida, la que te mantenga fuerte y la que te mantenga feliz. Al igual que en todos los aspectos, el abuso es perjudicial, por lo que al igual que abusar de la falta de comida es malo, abusar de un exceso de comida también lo es, por ello el equilibrio es la manera perfecta de mantenerte bien, dándote tus caprichos y cuidándote a la misma vez. Manteniendo tus cinco o seis comidas al día el cuerpo responde perfectamente, ya que su misma biología le impide almacenar lo perjudicial en el cuerpo e incluso lo usa para beneficio propio con el que nos ayuda a mantenernos fuertes.

Repito tantas veces la palabra fuerte,  ya que la alimentación para mí ha pasado a ser algo que nos da fuerza y vida, como es lógico e indiscutible. Por lo que puedo decir de nuevo a mi yo de ayer, después de más de dos años, que aquella amenaza que para mí era alimentarse, ha vuelto a ser algo primordial que hay que cuidar, pero esta vez no para mantener un cuerpo delgado, sino para vivir simplemente, y vivir con salud.

El deporte ha tenido el mismo proceso de trasformación y vuelve a ser algo emocionante para mí. La necesidad de hacer deporte ahora está en la salud y no en el físico. Está claro que también tiene un condicionante estético inevitable, pero pienso que eso no es malo si no se lleva a extremos. He terminado de entender, y además hace muy poco, que solo es salud de lo que se trata principalmente, y al igual que la alimentación, de la fuerza, la vitalidad y los beneficios que te crea hacer deporte.

El deseo de un buen físico no ha desaparecido, si dijera eso mentiría, pero si puedo decirle muchas cosas positivas a mi yo de ayer en cuanto a la manera de conseguirlo y a la importancia que ahora le doy. A diferencia de antes, ya no es obsesión, es deseo por tener un buen físico tanto por salud como por estética. Está claro que querer estar aguapa y atractiva físicamente es algo que quiero, pero que no necesito. Mi vida ahora no se basa en eso.

También sé que la manera de conseguirlo es la que ahora he tomado, algo equilibrado que me mantenga feliz y que se consiga de manera progresiva, sin pretender que mi cuerpo cambie de una semana a otra haciendo cosas perjudiciales para mi salud. Con ello no quiero decir que no esté contenta con mi físico, sino que todo se puede mejorar, y para mi ahora la mejora está en un punto muy diferente al que estaba antes. Está en el punto que yo me sienta totalmente a gusto, sin embargo eso no se consigue solamente con un físico bonito, si no con una mente sana.

Podría decir miles de cosas más sobre el cambio, pero creo que como síntesis se ve reflejada la trasformación y el cambio de mis deseos de ahora y de antes, tanto en la manera de expresarlo como en mis prioridades ahora. Y digo ahora porque es ahora cuando me siento feliz, tenga un “cuerpo 10” o no, sin embargo mi estado mental está rozando esa cima, la cual hacía mucho que no alcanzaba.

 

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