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La trampa del reforzamiento negativo

Como siempre, desde Alegra psicólogos Málaga y Puente Genil, os queremos acercar aquellas cuestiones con las que nos encontramos en la realidad práctica. La trampa del reforzamiento negativo es una circunstancia en cualquier casa en la que hay niños. Estamos habituados a ver todo tipo de comportamientos infantiles como padres, pero no siempre nos damos cuenta de cómo se forman algunos, y sobre todo, de cómo se mantienen.

Mi hijo es un desastre

Creemos que hoy en día, resulta habitual escuchar a padres y madres hablando de sus hijos, en términos que describen conductas inadecuadas. Esas conductas, atienden principalmente a desobediencia, malos resultados en los estudios, faltas de respeto, falta de independencia o de madurez.

Sin ninguna duda, los comportamientos de los que hablamos, son molestos para los padres, repercutiendo en la dinámica familiar. No obstante, el más perjudicado es el niño, que sin entender muy bien lo que sucede, continúa con su día a día habitual, pase lo que pase, y caiga quien caiga.

Madres y padres, ¡están equivocados! Sus hijos no son de ésta o aquella otra manera.

El punto en el que los padres llegan a la desesperación es variable, pero indiscutiblemente, ante éste tipo de situación, todos terminan llegando a experimentar esa emoción. Y en ese momento, el planteamiento que surge en su cabeza es “mi hijo es un desastre y no sé por qué”. Dicho planteamiento es un error. Un error tan humano como habitual. ¿Por qué? Pues porque el foco de la responsabilidad sobre la situación que se está dando, se está poniendo en el hijo.

En algún punto del camino se flexibilizaron posturas.

Madres y padres, están equivocados. Sus hijos no son de ésta o aquella otra manera. Sus comportamientos no vienen impuestos de base como el color de sus ojos. Toda aquella conducta que ven que no les gusta tiene su origen en la educación. Evidentemente, en ella, juega un papel importante el colegio, el resto de la familia o los amigos. Pero no se engañen, ustedes son los responsables de lo que ven. Y más importante aún. En sus manos, siempre está la solución.

En algún punto del camino se flexibilizaron posturas, se dejaron de poner límites, normas, de reforzar las buenas conductas, de premiar los sucesos importantes, de mantener diálogos, de procurar entender sus emociones y de enseñarles a manejarlas y expresarlas. Se abandonó la posición de padres y se abrió la puerta al desastre.

Sin embargo, retomando las condiciones de aquella época en que todo iba bien, es muy posible devolver el rio a su cauce y volver a tener el ambiente sano en el núcleo familiar.

Mi niño no come, ¿qué hago?

Todos conocemos a esa familia en la que la hora de la comida es un auténtico caos y suplica: Mi niño no come nada, ¿qué hago? ¡Ya no se qué hacer!. Pueden ocurrir diferentes situaciones, pero se hace de todo excepto comer. Los niños reclaman continuamente la atención de sus padres y hacen cualquier cosa por conseguirla. En este post, desde Alegra Psicólogos Málaga os dejamos algunos consejos para no sucumbir a la llamada de interacción de los hijos y comenzar a instaurar pautas adecuadas en las comidas.

 

SENCILLAS PAUTAS A LA HORA DE COMER

–    No poner raciones excesivas: Si los niños quieren repetir, podrán hacerlo después bajo petición de ellos mismos.

–    No llevar el postre a la mesa antes de terminar la comida: de esta forma evitamos que los niños dejen comida en el plato para comerse el postre lo antes posible.

–    Establecer un tiempo límite para las comidas: No pedimos a los niños que se den prisa en comer, pero sí que deben tener un tiempo máximo para ello.

–    Cuando se esté terminando el tiempo de comer: se les avisa para que sean conscientes de que si no terminan, se les retira el plato de la mesa.

–    Si el niño no quiere comer: se le retirará el plato de la mesa cuando haya transcurrido el tiempo estipulado para dicha comida y toda la familia haya terminado de comer.

–    Si queremos que los más pequeños comiencen a comer lo mismo que el resto de la familia: debemos hacerles ver que ese momento es especial, que ya es “grande”, y come lo mismo que los mayores.

–    Reforzar la conducta que queremos que se repita: por ejemplo, el haber comido genial hoy. “Eres todo un campeón”, “qué orgullos@ estoy de ti”,…

–    Reforzar el esfuerzo: aunque no se lo coman todo, cuando se está intentando instaurar una nueva conducta en el repertorio del pequeño, es importante reforzar el simple hecho de esforzarse a conseguir lo que se ha propuesto, independientemente del resultado.

Taller: Educar en Positivo

¿No sabes cómo controlar las rabietas de tus hijos? ¿Crees que hay ocasiones en que se te van las manos? ¿Sabes que podrías hacer que tus hijos crecieran sanos y felices con unas simples directrices?

Aprovecha esta magnífica ocasiones para formarte en pautas educativas con nuestro taller “Educar en Positivo“, donde uno de nuestros psicólogos especializado en psicología infantil y juvenil te mostrará cómo puedes hacerlo de una forma sencilla y dinámica.

El taller “Educar en Positivo” está destinado a todas aquellas personas interesadas en recibir una formación práctica sobre pautas educativas y técnicas de conducta para llevar a cabo con los más pequeños

Información:

Alegra, Centro de Psicología Málaga

C\ Demóstenes 5, Bl.2, Local 3. (Teatinos) Málaga

Duración 2,5-3 horas aproximandamente.

Precio: Individual 15 euros; En pareja 25 euros.

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