Taller: “Modifica la conducta de tu hijo”

Desde Alegra psicólogos Málaga os presentamos el taller “Modifica la conducta de tu hijo” en el que podrás dar respuesta a muchas de las preguntas que te realizas como padre o madre e incluso como interesado en la modificación de conducta.

En el taller “Modifica la conducta de tu hijo” conocerás los cuatro elementos básicos de hoy en día: refuerzos, consecuencias, normas y límites; así como la evolución de la educación desde hace 100 años hasta nuestros días. Identificaremos qué conductas son normales, cuáles son disruptivas, así como qué hacer para controlar las rabietas de los más pequeños. Finalizaremos con una pequeña reseña a las nuevas tecnologías y cómo actuar frente a ellas.

 

Si eres padre, madre, estudiante, profesional de la educación o de la psicología y estás interesado en conocer en profundidad los elementos de la modificación de conducta…no te lo pienses y apúntate en el 951 40 52 66, en nuestro email: info@alegrapsicologia.com o en cualquiera de nuestras redes sociales (Twitter y Facebook).

¡TE ESPERAMOS!

¿Se puede cambiar mi forma de ser?

“Es que yo soy así…no puedo evitarlo…”, “si a mí me salen esas reacciones, ¿qué quieres que haga….?”, “yo siempre he sido de temperamento fuerte”, “soy incapaz de decir que no cuando me piden algo”, “los demás se aprovechan de mí, no lo pedo evitar”. Son frases habituales que se escuchan en Alegra Psicólogos Málaga y en muchas conversaciones cotidianas entre diferentes personas. Es muy habitual en la gente pensar en sus reacciones, en sus conductas, en sus emociones como características innatas e insalvables.

“¿Se puede cambiar mi forma de ser?”. Es la pregunta que llegan a hacerse algunos, pero la mayoría concluye que muy difícilmente las personas cambian. Hemos de romper de forma tajante este mito. Las personas cambian. De hecho, no dejan de cambiar a lo largo de toda su vida, y mucho tendrían que preocuparse si ese aspecto no fuese así. Nuestra vida y las condiciones a las que nos vamos enfrentando son diferentes, por tanto, exigen que nos vayamos adaptando a ellas. La única forma de llevar esa adaptación a buen puerto, es mediante el cambio. A veces, ese cambio implica cambiar (valga la redundancia) hábitos muy repetidos, a veces horarios, a veces personas, y a veces características muy personales.

Todos podemos cambiar aquello que no venga impuesto genéticamente como el número de brazos que tenemos. Las ideas, los pensamientos, los valores, las normas, las actitudes, las emociones, las reacciones e incluso el temperamento de años, puede moldearse a nuestra conveniencia. El primer paso es sencillo y a la vez el más complejo. Tenemos que tener claro que queremos cambiar y lo que queremos cambiar. Una vez dado ese paso, hemos de confirmar a nivel de pensamiento, que el cambio es posible. Y por último, someternos al malestar de ubicarnos fuera de la que hasta ahora había sido nuestra zona de confort. Llevando a cabo conductas, comportamientos y sobre todo pensamientos que fomenten aquello que teníamos claro en el primer paso que queríamos cambiar. Llegados a éste punto, solo nos quedará repetir la conducta cambiada tantas veces como sea necesaria para que se convierta en nuestro nueva aptitud personal.

Nosotros sabemos que se puede cambiar y cómo ayudarte a ello pero, si lo necesitas…¿te permitirás cambiar?

Taller: Educar en Positivo

¿No sabes cómo controlar las rabietas de tus hijos? ¿Crees que hay ocasiones en que se te van las manos? ¿Sabes que podrías hacer que tus hijos crecieran sanos y felices con unas simples directrices?

Aprovecha esta magnífica ocasiones para formarte en pautas educativas con nuestro taller “Educar en Positivo“, donde uno de nuestros psicólogos especializado en psicología infantil y juvenil te mostrará cómo puedes hacerlo de una forma sencilla y dinámica.

El taller “Educar en Positivo” está destinado a todas aquellas personas interesadas en recibir una formación práctica sobre pautas educativas y técnicas de conducta para llevar a cabo con los más pequeños

Información:

Alegra, Centro de Psicología Málaga

C\ Demóstenes 5, Bl.2, Local 3. (Teatinos) Málaga

Duración 2,5-3 horas aproximandamente.

Precio: Individual 15 euros; En pareja 25 euros.

¿Cómo educar a nuestros hijos hoy en día?

¿Cómo educar a nuestros hijos hoy en día? ¿Alguna vez nos hemos hecho esta pregunta? Si formulamos ésta cuestión a cualquier padre o madre que veamos por la vía pública, en su amplia mayoría, nos contestará: ¡qué mi hijo/hija sea feliz! Parece algo muy lícito ese pensamiento, y seguramente, todos querríamos lo mismo. Pero, ¿cómo hacemos que nuestros hijos sean felices? ¿Hay una pastilla para ello? ¿Hay fórmulas mágicas? ¿Felicidad y esfuerzo son conceptos totalmente contrarios? Vamos a desgranar un poco todo estas interrogantes.

La forma de educar a nuestros hijos hace unos años, era la educación que recibían nuestros padres de nuestros abuelos y, que con algunas variaciones, hemos recibido nosotros de nuestros padres estaba definida por algo que en la actualidad nos parece horroroso: AUTORIDAD. Los padres eran respetados. En muchos casos ese respeto provenía del miedo que daba a los hijos no hacer algo como sus progenitores esperaban y la forma de que aprendieran la lección era un castigo positivo (aplicación de un estímulo aversivo, un guantazo e incluso un correazo). Todo esto ha producido el condicionamiento AUTORIDAD-CASTIGO FÍSICO. Ser autoritario, no significa infligir dolor, sino crear unas normas y unos límites claros que se deben cumplir para el buen funcionamiento del hogar. La principal diferencia entre unos padres autoritarios y unos DEMOCRÁTICOS es que los primeros imponen sus normas y sus límites a su antojo, y los segundos llevan a cabo un proceso de “negociación” con sus hijos para poner unas reglas claras, justas y en las que ambos estén de acuerdo.

Son muchos los padres que nos llegan a consulta expresándonos: “nuestro hijo/hija en el colegio se comporta muy bien, pero es llegar a casa…”. ¿Qué está ocurriendo? En la mayoría de ocasiones se trata simplemente de una falta de normas y límites en casa a la hora de educar a nuestros hijos. En el colegio se comporta correctamente porque desde que entró ha sabido que quien “manda” en clase es el profesor, que debe seguir las normas del colegio, que tener unos valores como respeto al profesorado, a los compañeros, a la infraestructura,… y, por supuesto, que si no se cumplen dichos requisitos, se tiene una consecuencia, la cual SE CUMPLE. Hago hincapié en “se cumple”, puesto que la inmensa mayoría de los castigos que se ponen en casa, aparte de ser desproporcionados, nunca se cumplen, por lo que los hijos entienden inconscientemente: “da igual que me adviertan de una consecuencia, sé que nunca se cumple”. En este momento, el respeto a los padres está perdido. Unas normas claras, concisas y consensuadas es la mejor manera de que nuestros hijos adquieran valores, toleren la frustración, aprendan a reaccionar ante un NO…y todo ello sin que formen un espectáculo cada vez que ocurra. Que no se adueñe de nosotros el: “he castigado a mi hijo, que pena me da verlo así, ya ha estado bastante tiempo, le voy a levantar el castigo”. ¡¡ERROR!!

Desde aquí hago una invitación a los padres a que se formen en pautas educativas, unas pautas muy sencillas de aplicar y que harán que nuestros hijos sean mejores personas, adquieran valores, sepan respetar, aprendan que el esfuerzo produce recompensas,…podría seguir enumerando muchas más características, pero lo que deberíamos promover sobre todo es que sean AUTOSUFICIENTES. El ser autosuficientes les hará ser FELIZ.

Miguel Vadillo Padilla
Psicólogo infantil-juvenil
Alegra, Centro de Psicología

 

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